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Para vos Hermano

Un apodo puede definir muchos momentos al mismo tiempo, todos juntos. La palabra por sí sola no tiene el mismo significado, pero cuando la uso para llamarte hablo de la vida y queda en evidencia que te conozco. Te conozco desde que eras una lauchita escuálida, frágil e insignificante; una explosión de alegría subido a un pato amarillo en una calesita. Cuando andabas para todos lados con la Ale, cuando jugabas con Fiorela o con Agustina, Andrés y Elena. Cuando Don Rusciti venía a buscar a su Pino para que lo acompañe a hacer los mandados y te regalaba una pizza especial de Marimeli (sin huevo por supuesto). Cuando te burlabas de mamá porque no podía caminar bien, cuando protestabas para ir a la escuela, cuando me hinchabas para que te preste atención o cuando el viejo hablaba con su (gringuito) gringo. Mucha gente te busca con un apodo diferente: Pekerman, Pibin, Narigon, Mario, etc. En mi caso cuando digo tu apodo todos los recuerdos inundan mi mente junto, claro está, con el moment...

La fanfarrona

Cuando apareciste nada especial pasó, eras sólo una más. Quizás tenía demasiadas expectativas, todo el mundo te adula y vos haces gala de ello, fanfarrona. Eras coqueta, pero fría y banal; completando un primer retrato poco alentador. Para peor, conocerte no es lo que se dice fácil, no te gusta mucho hablar y sabes girar en seco para desorientar. Sin embargo, pasó. Tu aroma seductor en un principio me intrigó y luego tu melodía me atrapó... Quiero escucharte, verte y sentirte... Quiero recorrerte, cada centímetro, una y mil veces... Escucharía hasta el hastío todas tus historias y probaría con gusto cada uno de tus mil sabores... Parce que je t' aime Paris!

Sierras santafesinas

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Es una mañana fría y ventosa, camino por las calles del centro cuando un envoltorio de caramelo danzando al compás del viento se apodera de mi atención... Por unos instantes sigo con la mirada la trayectoria de ese trocito de plástico, que minutos antes fue arrojado a la calle por algún desconsiderado y que termina su viaje en un charco junto a una bolsa rota de basura sobre la vereda. Instantáneamente pienso en lo sucias que fueron las personas que arrojaron el papel, que sacaron la basura a deshora y quienes rompieron la bolsa para dejar todo desparramado... En mi arranque inquisidor me erijo como juez de una situación que considero intolerable, que desconocidos ensucien mi ciudad y que además nos expongan a todos descaradamente al contacto con la basura. Imagino castigos ejemplares para estas personas, obligarlas a que junten su basura y toda la basura de la ciudad por una semana o hasta un mes... Es imaginando el castigo cuando caigo en cuenta de que luego de juntar la bas...

Agradecimientos

Las inmensas montañas son continuamente moldeadas por la acción del agua y el viento, su superficie florece en coloridas lavandas o en ásperos cardones e incluso en más de una ocasión tiemblan con la tierra y hasta se quiebran. Al igual que las montañas, más allá de nuestro origen, las personas somos lo que la experiencia de vida moldea, los sentimientos que afloran en nuestra superficie y aquellas pequeñas tragedias que nos hacen temblar, algunas hasta nos logran quebrar. Cada persona que interactúa con nosotros nos deja una marca (de distinta magnitud), las que en suma nos terminan definiendo…Soy yo, soy todos los demás.

Gota a gota

Suave caricia del líquido al frío metal, una tras otra se suceden sin parar; su voz es un delicado susurro, que invita al mate amargo con churros; o a la torta frita fresca, por qué no, a la almohada y la siesta; es imposible que esta maravilla de la vida, no despierte sensaciones tan intensas como inadvertidas; el alivio profundo después de una semana agobiante, el pánico total con rayos alucinantes; la desesperación ante la piedra o la crecida, la ira al caminando atravesar inundadas calles y avenidas; el sopor bajo las chapas remotas, o esta liviana reflexión, escrita gota a gota.

El mago

Recibe el balón en la mitad de la cancha, levanta la cabeza para observar el terreno, amaga con un pase en profundidad y deja dos mediocampistas contrarios pagando. Avanza a pura habilidad quebrando la cintura, gira tira la pared corta, la recibe de nuevo, la pisa, la amasa, mira a los delanteros picando, JUGADA DE MÁXIMO PELIGRO, preparan las gargantas en el banco de suplentes. La defensa contraria sale a cortar con los tapones de punta, hay olor a gol, HAY OLOR A GOL... Amaga de nuevo pasa un defensor de largo, prepara la zurda mágica, le VA A DAAAARRRR... Y lo cierran con lo justo, pelota al lateral... Así describe en menos de 15 segundos, a toda velocidad, el genio de la palabra, un lateral casi en la mitad de la cancha... La radio tiene esa magia, esa poesía que enciende la imaginación.

Presentimiento

En el inconsciente nace la duda, que genera la desconfianza y alimenta el panorama desolador que finalmente se cumple. En forma consciente estamos expuestos a múltiples señales que nos muestran a la gente tal cual es, por más que no lo queramos ver los comentarios, los gestos y las miradas, esa comunicación no verbal, nos dice muchísimo sobre la persona con la que estamos interactuando. El miedo y la inseguridad ante lo desconocido y urgente da alimento a los deshonestos que con mala intención toman partido de aquel que les tiende una mano. Una seguidilla de falsas escusas intenta tapar con los dedos el globo aerostático de la desidia que crece y se eleva al calor de las mentiras, la irresponsabilidad y la falta de ética. Cuando el globo revienta, nos percatamos que todo lo pasado lo sabíamos casi con certeza al comienzo, pero no hay peor ciego que el que no quiere ver...